jueves, 12 de junio de 2014

Fuiste el primero

Eran mediados de Junio, quedaba poco para las vacaciones de verano, estaba sumamente impaciente, no nos veíamos desde hace mucho tiempo a causa de aquellos malditos kilómetros que nos separaban.
Habíamos estado hablando desde que te fuiste, no importaba si  teníamos que estudiar o hacer cualquier cosa, nuestra conversación diaria no nos la quitaba nadie. Aquello me hacía muy feliz, pues a lo largo de toda mi vida ningún chico se había interesado tanto en mí como tú lo hacías, así que se podría decir que fuiste el primero.
Te preocupabas muchísimo por mí, me tratabas como a una auténtica princesa . Pero, sin duda, lo que más me llenó de alegría fue despertarme aquel 14 de febrero y encontrar al lado de mi cama un enorme ramo de rosas rojas. No sé cómo te las ingeniaste, pero conseguiste hacerme muy feliz.
Por fin llegó el día, 1 de Julio, quedaban exactamente 8 horas para poder volver a verte, no cabía en mí de la emoción.
Estaba preparándome para ir a esperarte en la estación de tren, cuando de pronto alguien tocó mi puerta. No tenía idea de quién podía ser, así que abrí y… Allí estabas tú. Las palabras de felicidad no conseguían salir de mi boca y lo único que pude hacer fue correr hacia ti y abrazarte lo más fuerte que pude.


El verano empezaba de lo más fabuloso, todo transcurrió muy rápido, casi como  en un abrir y cerrar de ojos, vivimos momentos fantásticos llenos de amor y felicidad, pero esa, es otra historia…

No hay comentarios:

Publicar un comentario